Ayer un grupo de niños, todo ellos amigos celebraron en el Chalet de José A. y Elisa la fiesta de la llegada del verano, la reina de esta fiesta, claro esta fue el agua. La piscina y los globos de agua con lo que se lo pasaron en grande para luego merendar y vuelta al agua, vamos que salieron arrugadillos todos, y de vuelta a casa cayeron rendidos, de tanto desgaste de energía y es que con esos añitos, y con esas ganas de pasárselo bien es lo que toca.
Agradecer desde aquí a nuestros amigos José A. y Elisa que son unas grandes personas, que con la organización de la fiesta de bienvenida a el verano han conseguido que nuestros hijos y sus hijos se sintieran nunca mejor dicho como pez en el agua, la verdad que hemos estado tan a gusto que no veíamos la hora de irnos. Gracias por vuestro trato y por hacer que lo hayan, hayamos pasado tan, tan bien.
Mi sobrina Nika ha grabado un video, casero pero la verdad es que no esta nada mal. El tema se llama PRISIONERA, Lo han colgado en youtube, pero me hace ilusión compartirlo con todos los que entreís a verlo.
El grupo se llama A Sön Dö ar
Que tengais suerte en esta ilusion
Llevo ya tanto tiempo queriendome escapar
pero el miedo me invade con mi soledad
es tan poco el espacio que hay a mi alrededor que esta angustia
se apodera de mi.
He llegado hasta el punto en que es mejor solo escuchar,pero es tanta la amargura que no me deja hablar. Es tanto el sufrimiento que tengo que soportar que aun espero que alguien venga a por mí.
Aqui solo aqui en estas cuatro paredes te estoy sintiendo.
Aqui solo aqui en estas cuatro paredes soy prisionera,soy prisionera.
Oh,oh.. te estoy sintiendo
Oh,oh.. soy prisionera,soy prisionera.
Cuando llegue el momento no sabre como actuar,pero es lo que deseo y voy a superar. Es tanta la alegria que me da al pensar que puedo salir de aqui
Aqui solo aqui en estas cuatro paredes te estoy sintiendo.
Aqui solo aqui en estas cuatro paredes soy prisionera,soy prisionera.
Oh,oh.. te estoy sintiendo
Oh,oh.. soy prisionera,soy prisionera.
Aqui solo aqui en estas cuatro paredes te estoy sintiendo.
Aqui solo aqui en estas cuatro paredes soy prisionera,soy prisionera.
Siempre me llamo la atención una imagen que se encuentra en la Iglesia de San Francisco en Caracas (Venezuela).Bueno...en realidad me llamo la atención las 162 medallas de graduación que tiene a los lados!.Cuando por fin me decidí a investigarlo encontré que en las paginas WEB la palabra San Onofre es ¿desconocida?.Así que decidí hacer esto.
Onofre fue un varón de obras admirables y encarecido en la vida eremítica del desierto. Moraba en un monasterio en Abage, llamado Eremopolites, donde cien monjes, verdaderos siervos del Señor, poblaban sus claustros, cuando el deseo de mayor perfección le movió a dejar el convento y vivir en el desierto, a imitación del profeta Elías y San Juan Bautista. Toma, pues, las provisiones necesarias para el camino, puesta su confianza en Dios; sale del monasterio y entra en el desierto. Guiado por una luz celestial, se internó en aquella soledad venciendo obstáculos y quebrantado de fatiga, cuando había caminado unas siete millas, llego a una cabaña cuya puerta estaba cerrada. Onofre llama y un venerable ermitaño de larga y canosa barba, aparece al instante ante su vista. El joven monje de Tebas cae a sus pies penetrado de admiración; el santo anciano levantándole le dijo:
"Te aguardaba, Onofre, que...como ves, sabia de antemano tu nombre; ni me son desconocidos tus deseos, ni ignoro para lo que el cielo te reserva: persevera, pues, hijo, en tu propósito y entra en mi choza a descansar algunos días."
Durante la estancia de Onofre al lado del santo ermitaño, este le instruyó en las reglas que debía observar y cuando lo creyó conveniente, lo llevó a un paraje que estaba cuatro días mas adentro del desierto, donde hallaron una palmera que daba sombra y frescura a una pequeña choza. Y dijo:
"-Este es el lugar que Dios te señala."
Allí se quedó Onofre, visitando, una vez al año, a su guía y maestro. Treinta años después el Señor llamó a su gloria a aquel venerable ermitaño y Onofre acudió a su choza a tributarle los últimos deberes. La vida de este santo ermitaño en el desierto era tan austera que excede a toda descripción. Desnudos sus miembros, ora tiritando de frío, ora abrasándose bajo los rayos de un sol inclemente, tan pronto devorado por el hambre como pronto a perecer de sed y cansancio, nunca decayó el ánimo de Onofre, ni fue menos su viva confianza en el Todopoderoso.
Sus austeridades y su larga y continua oración aumentaban todavía más las penalidades de una vida que sólo pueden sobrellevar esos grandes hombres "que se ofrecen como víctimas expiatorias del género humano".
El Señor lanzó una mirada de compasión sobre este digno siervo y viniendo en su ayuda, mandó que la palma produjese los dátiles necesarios para su sustento y que un ángel depositara en la pobre choza de Onofre el pan y el agua cotidianos. Tan visible misericordia del Señor empeño a Onofre a proseguir, con mayor fervor, su carrera de mortificación y redoblando las penitencias y consagrando los días y las noches a la oración y meditación de las bondades celestiales, probó al Señor cuánta era la gratitud de su alma y el ardiente deseo de caminar siguiendo las huellas del Redentor del género humano. Después de sesenta años de una vida penitente, sin comunicación alguna con ningún hombre, entregado enteramente al Señor, retirado del mundo y de sus cosas, vio un día Onofre a un varón respetable que estaba a cierta distancia postrado de fatiga. Acercase a él con paso presuroso, mas el aspecto salvaje que le daban su desnudez y sus maceraciones infundieron tal temor en Pafnufio, que así se llamaba el recién llegado, que huyó a lo alto de una colina. Onofre le sigue hasta la falda del monte y, tranquilizándole, en altas voces, acerca de su presencia, le exhorta a que deponga su temor y baje al llano. Pafnufio accede, al fin, a los ruegos del ermitaño y juntos se dirigen a la cabaña de éste, donde hallan preparada la comida milagrosa debajo de la palmera. Allí le cuenta Onofre toda su vida, los grandes beneficios que había recibido del Señor y el modo como había pasado más de medio siglo en el desierto
2. Vida de San Onofre según Pafnufio.
Un cierto día yo, Pafnufio, el más pequeño, lleno de celo, pensé dirigirme a lo más adentro del desierto para ver si algún otro hermano, en sitio más avanzado que yo, hacía de monje sirviendo a Dios. Levantándome con presteza me dirigí hacia el interior del desierto. Para el camino apenas tenía conmigo unos pocos panes y un poco de agua, que por cuatro días fueron suficientes para satisfacer mis necesidades. Pasados los cuales y tomado el abastecimiento, con penoso ánimo comencé a enfermar vencido por la penuria y escasez.
Al instante, implorando la gracia divina, recobré las fuerzas y proseguí el camino, aunque la muerte aparecía ante mis ojos. Otros cuatro días con sus noches sin degustar pan ni agua.Tanta era mi debilidad que caí en tierra, como empujado a la muerte por la sed y el cansancio. Cuando he aquí que veo a un varón insigne por su fulgor, con vestiduras blancas que se me acercó, tocó mis labios con sus manos y, al instante, me sentí tan recuperado que, alejada el hambre y la sed, puede seguir mi camino.
Después de ver aquella grande y terrible visión, caminé animoso hacia lo más interior de la soledad y caminando diecisiete días exactamente, observé, de lejos, un hombre que venía hacia mí con un terrible aspecto. Su cabello erizado le cubría todo el cuerpo, al estilo de las fieras. Se ceñía alrededor de la cintura con hierbas secas del desierto. Dirigiéndose hacia mí y acercándose más, se apoderó de mí un gran temor. Ascendí a la cima de un monte convencido de que era un homicida, pero él se adelanto hasta la falda del monte, se sentó a la sombra, estaba muy quebrantado a causa de su avanzada edad, la escasez de alimento, el calor y los trabajos que había aguantado en el desierto y mirando al monte y mirándome a mí, me dijo:
"-Baja hasta mí, santísimo varón, yo también soy un hombre sujeto a las mismas debilidades que tú y que he permanecido en esta soledad por amor a Dios."
Cuando escuché estas cosas, bajé rápidamente hacia el, me arrodillé a sus pies. El me dijo:
"-Levántate, hijo mío, porque tú también eres siervo de Dios y de los Santos Padres."
Dicho esto, me levanté. Fui digno de sentarme a su lado y, sentado junto a él, en muchas ocasiones, le rogué insistentemente que me dijese su nombre y me contase su vida.
3. Confesión de San Onofre
Respondiendo dijo:
"Me llamo Onofre. Hace sesenta años que vivo en esta soledad. Ando errante por los montes al estilo de las fieras. Me alimento con hierbas y con frutos del desierto. No he visto en todo este tiempo hombre alguno excepto a tí. En otro tiempo moraba en Abage, un monasterio de la región de Tebaida que se llamaba Eremopolites, en el que viven cien hermanos que tienen un mismo pensar y una misma fe, participan en la caridad de una mesa común, llevan una vida en perfecta paz, salen a sus labores en profundo silencio y alaban la bondad de nuestro Señor Jesucristo. Mientras estuve allí, les oí conversar del admirable Elías y de San Juan Bautista, como no hubo nunca ningún nacido de mujer mayor que él. Escuchadas tales conversaciones, me conmoví...¿Acaso los que habitan en el desierto no son mejores que nosotros ? Y me dijeron aquellos venerables ancianos, ser así.
Nosotros, a diario, no vemos a nadie; frecuentamos con alegría las reuniones comunes; cuando sentimos hambre, tenemos preparado el pan; cuando sentimos sed, tenemos el agua a mano; si ocurre que alguien se enferma, tiene compañeros que le atienden, porque vivimos en común; es más, si sintiéramos envidia unos de otros, lo ofrecemos por amor a Dios. Sin embargo, los habitantes del desierto se encuentran desprovistos de todas estas cosas.¿De dónde van a tener todo eso?
Si les sobreviene la aflicción o la guerra, el lazo del enemigo, dime, por favor...¿ Dónde hallarán un hombre que puede serenar y consolar su mente?
Si les falta la comida, no es fácil de obtener; igualmente si la garganta se les seca por la sed, no hay agua por ninguna parte.
Así, estos hermanos trabajan demasiado cuando, internados en el desierto, abrazan seriamente el yugo del Señor y se entregan a los ejercicios soportando gozosamente el hambre y la sed; esforzándose por vencer las luchas interiores a quienes hace la guerra la virtud recorriendo la vía estrecha del Señor."
Una vez que el Santísimo padre Onofre me hubo explicado estas cosas...al Amanecer, vi su rostro cambiado ofreciendo el aspecto de un muerto. Dándose él cuenta, dijo:"-No temas, hermano Pafnufio, Dios, misericordioso con todos, te envió aquí para que cuides de mi cuerpo y de mi sepultura. Tú hermano amantísimo, si sales de aquí hacia EGIPTO, anuncia mi muerte como aroma de incienso en medio de los Hermanos y de todo el pueblo cristiano.
SI ALGUIEN OFRECIESE A DIOS SACRIFICIOS EN MI NOMBRE O ACORDANDOSE DE MI, SERA CONTADO ENTRE EL NUMERO DE TODOS LOS SANTOS Y SE VERA LIBRE DE TODAS LAS TENTACIONES.-Esto es lo que yo he rogado al Señor. Por lo cual, si alguien diere de comer en mi nombre a cualquier hermano, mendigo, etc. Yo me acordaré de él ante nuestro Dios el día del Juicio y éste irá a la heredad de la vida eterna.
San Onofre:...
Según la leyenda local, Onofre fue una mujer joven y muy guapa, cuando se le murió el marido, los jóvenes del pueblo empezaron a molestarla con la intención de estar con ella. Pero ella era muy religiosa y suplicaba al Dios cada día para que le salvara de aquellos jóvenes. Al final, un día, cuando se despertó, ya tenía el problema resuelto con un bigote y barba en la cara.
La forma de la pintura en la capilla de Serpiente del monasterio de Göreme, un museo actualmente, creo esa leyenda en las aldeas de Capadocia, entre los que no conocían San Onofre. En realidad San Onofre no fue una mujer, al contrario un ermitaño que vivió en el desierto de Egipto durante 60 años, siglo IV. Pafnoutio fue su discípulo y en una de sus visitas a los solitarios, lo descubre ya muy enfermo y extrañamente vestido y desfigurado de cuerpo, barba y cabellera; le acompaña en sus últimas horas. El escribió la vida de San Onofre.
Es un santo muy honrado en la actualidad por los cristianos coptos. Es Protector de los viudos, ayuda en el trabajo y otras gracias urgentes.
Hoy 8 Junio se ha presentado en la Casa de la Cultura de Quart de Poblet, el "Diccionari Toponímic de Quart de Poblet" Diccionario Toponímico de Quart de Poblet de Cento Sancho Pastor, este diccionario ha sido el X Premio de Ciencias Sociales y Humanas del Ayuntamiento de Quart de Poblet. El diccionario recoge en torno al medio millar de Topónimos de nuestro pueblo. Para mi ha sido todo un placer asistir a la presentación de este diccionario, porque para mi las tradiciones son muy importantes, mi abuela me contaba muchas historias cargadas de estos topónimos que ahora Cento recoge en su libro, nuestro libro. Porque esto forma parte del patrimonio de todos los que somos de esta tierra, de este pueblo Quart de Poblet, pero también de los que llegaron y se quedaron y además les gusta vivir aquí, porque aquí tienen sus vidas, sus infancias, sus amigos algunos de ellos hijos del pueblo.
Os dejo aquí lo que se publico el 25.07.2008 a cerca de este premio y de este libro.
El Ayuntamiento de Quart de Poblet ha otorgado el X Premio de Ciencias Sociales y Humanas a Cento Sancho Pastor como reconocimiento a su Diccionario toponímico de Quart de Poblet, en el que recoge en torno a medio millar de topónimos locales. El interés y la calidad de la obra, ilustrada con imágenes de muchos de los lugares descritos, fue destacado unánimemente por el jurado, integrado por la concejala de Cultura, Mercedes Zuriaga, los profesores de la Universitat de València Emili Casanova y Abelard Zaragoza, y el coordinador cultural del municipio, Antonio Vergara.
El premio, patrocinado por la Fundación RuralCaja, está dotado con 1.500 euros, que la alcaldesa, Carmen Martínez, acompañada por Mercedes Zuriaga y el director de la sucursal de RuralCaja en Quart de Poblet, José Manuel Vila, ha entregado a Cento Sancho, agradeciéndole su dedicación a la defensa y la preservación del patrimonio histórico-cultural y popular de Quart de Poblet. No en balde, junto a su padre elaboró Contes per als néts, uno de los pocos libros que exploran las costumbres locales. El galardón supone también la edición de la obra, que el Ayuntamiento publicará en los próximos meses.
El autor explica que la investigación que ahora ha culminado en el diccionario premiado se inició hace cinco años "a propuesta de un profesor de valenciano, Joan Coba, con el objetivo de preparar la relación toponímica de Quart de Poblet para la Academia Valenciana de la Lengua". Cento Sancho fue ampliando el diccionario para incorporar también la toponimia histórica y documental ya perdida, lo que le permitió recoger unos 500 topónimos.
"Este trabajo me ha descubierto que Quart de Poblet tiene una gran riqueza toponímica; tanto el Quart de la huerta con sus caminos y acequias, como el Quart de secano con albergues, caminos, cañadas, Me asombró encontrar tanta toponimia desconocida, sobre todo relacionada con el tema del agua", añade.
Tengo en mi casa unos ojos que son la alegría de mi vida, tengo unos ojos que son el mar revuelto y el mar en calma, yo me siento la orilla. Donde ese mar algunas veces bravo algunas remanso de calma. Son ojos que me llenan de vida, que me llenan de alegría, que han convertido que mi vida de un vuelco al tenerla a mi lado, esos ojos no tienen maldad, esos ojos no tienen frialdad, esos ojos tan solo encierran la sabiduría que la vida le esta dando y ¿sabéis cual es esta? La felicidad, la alegría, la amistad, el amor, la compañía, la búsqueda de la verdad, el cotilleo convirtiéndolo en aprendizaje, son estos los ojos que me acompañan toda mi vida desde hace 5 años los que tiene el Mar de mi hija, mi hija Mar.
....Le miré con amor y desde sus ojos arrugados y sus párpados caídos me asomé al universo, a ese lugar donde no somos ni jóvenes ni se es viejo. Supe que mi voz era la Voz y que no hablaba sólo yo, pues desde mi garganta de repente y sin saberlo, gritaban todos los pequeños de la tierra....
Cualquier fragmento de este libro es conmovedor, increíble. Traspasa el tiempo se vuela hacia el mismo lugar y la misma escena donde ocurren todo esta apasionante historia, la historia de Jesús, de María, de José. Es como que el alma hace un requiebro y vuelve de donde salió del amor, de la pasión de la VERDAD.
Hace tiempo no demasiado unos mes concretamente el 10 de Febrero termine de leer uno de los libros que más me han impactado de todo lo que he leído hasta la fecha son Las Palabras Calladas de Pedro Miguel Lamet. Un libro que he comprado en muchas ocasiones para regalarlo, para amigos, o tan solo a personas que creía que les podía interesar esta bella historia.
Algunas de estas personas me han contestado diciéndome que es un libro de una belleza extrema. Que mejor no se puede escribir. Yo comparto estos pensamientos porque Las Palabras Calladas habla de sentimientos de ayer de hoy y de siempre, son esas palabras que Maria de Nazaret tenía en su mente y solo ella pensaba en su interior, pero que con sus gestos inundaba del pensamiento más silencioso la obra más inmensa.
Me encantaría podéroslo regalar a todos, pero me es imposible mi economía no da para tanto, aunque aun me quedan un ejemplar en casa, hay una edición de bolsillo que es tan buena como cualquier otra porque lo que aquí cuenta es el contenido, la esencia. Aunque también hay una nueva edición especial ilustrada. Tengo el lujo de tenerla firmada por el propio autor Pedro Miguel Lamet, que hoy la he recibido dedicada por correo, al que estoy eternamente agradecido, porque él sabe que este libro para mi es muy importante, por que hago difusión de él, pero es que no es para menos, si no leedlo y ya me contareis. Es sencillamente HERMOSO.
Gracias Pedro M. por este detalle que ha movido cimientos dentro de mí. GRACIAS.
Aqui os dejo enlaces donde podeis encontrar información
Mi nombre es Rafa Rodrigo, soy de Quart de Poblet (Valencia) y me encanta la música, disfrutar de los momentos, y compartir experiencias con mis amigos, y con la buena gente.