Nuevamente ayer me llego una historia, apasionante, me dejo el vello de punta he de reconocerlo. Cada palabra que leía hacia mas interesante esta historia, real como la vida misma. A veces la memoria es cruel muy cruel y las personas cuando dejan de estar con nosotros y dejamos de nombrarlas desaparecen de la historia de la humanidad, aunque esta sea brevemente de ámbito familiar. Yo soy de las personas que piensa que las historias de nuestra gente, de nuestros antepasados ha de estar siempre a flote, para con ello rendir honor a su memoria; una manera de no morir jamás y de estar presente en nuestras mentes, en nuestros espacios en nuestro corazón.
Ayer con esta historia mi interlocutor, mi amigo llego a darle la mano para sacarlo a flote desde dentro de su corazón al exterior más infinito de la comunicación.
Es extraño pero pude casi hasta vislumbrar su rostro envejecido y calmado en mi mente, la descripción de sus personalidad era tan especial que se metió sin apenas yo darme cuenta en la magia que tiene la noche cuando todos los sentidos están expuestos a la abertura mas extensa de nuestra existencia.
No soy quien para desvelar esta historia por respeto, por pasión y por miles de millones de sentimientos, ni lo voy hacer. Era y es (porque aun esta en el corazón de mucha gente) una persona muy conocida donde las raíces de las personas anclan y perforan la tierra para hacer de ella su lugar de vida, de encuentro, de convivencia.
Dejare que las estrellas de esta noche calmen mi agitación al escuchar su Romancero Andaluz, dejare que la brisa vespertina de la mañana me haga volver a la realidad, pero dentro de la oquedad del recuerdo de mi persona continuara estando esta persona, que no personaje ya que es y será real, por que mas de una persona así lo quieren y lo querrán.
Vayas hoy estas palabras para él, porque sacarlo a la luz es darle vida después de su vida, porque hablar desde el corazón de él, desde el respeto es sencillamente QUERER.
Hace unos días no más de una semana, en el camino este tan extraño de la red, encontré una persona,(por aquí se ve de cada cosa) pero esta persona me extrañó, no se conectamos de una manera especial. La persona en cuestión prefiere estar en el anonimato que no en el olvido, lo que respetare eternamente. Pero lo que si quiero compartir desde su anonimato es un relato que me gusto mucho no, muchísimo y que por desgracia esta tan de moda ... que ya da ...
No os quiero entretener mas, a todo aquel que paséis por mi blog quiero dejaros con la historia de Clara.
Clara
Mientras se limpiaba el pequeño hilillo de sangre que salía por sus fosas nasales, Clara pensaba: "¿Cuándo se volvió así? Era tan callado, tan dulce, tan tímido..."
El espejo le devolvía cruelmente su imagen distorsionada como esos espejos de feria que he hacen enormemente gordo o enormemente flaco; allí se plasmaba un rostro infinitamente triste, de ojos llorosos y abotargados, una mirada pluviosa que palpitaba como si quisiera escaparse de su cara, sintiendo como la hinchazón comenzaba a hacer sus primeros estragos; sus pómulos pronto serían paquidérmicos y morados, como los lirios que a ella tanto le había gustado coger de pequeña en el campo para regalárselos a su abuela. Este pensamiento pugnó por convertirse en una lánguida sonrisa, pero todo se quedó en un extraño ademán que no hizo más que acrecentar su horrible aspecto. Ahora aborrecía el color morado.
Sus neuronas estaban exaltadas, y, torpes, trataban de ordenar sus ideas. Su mente hacía un intento por rebobinar, volver atrás en el tiempo para tratar de recordar en qué momento lo hizo por primera vez. Sin embargo, paradójicamente, no cesaba de proyectar pensamientos alegres como el que tuvo antes de la abuela; uno de ellos fue su noviazgo con Ángel. Fueron los mejores años de su vida. Cuando se presentó en uno de sus ensayos, el día de su cumpleaños, con un monumental ramo de flores y una mezcla de admiración y, por qué no decirlo, algo de vergüenza al ver los caretos de sus compañeros, se repujó en su interior.
Tratando de llegar al dormitorio, sus plúmbeas pisadas se llevaron un par de sillas por delante, y sus desorientadas manos, en un intento por aferrarse a las paredes del pasillo para mantener el equilibrio de su maltrecha figura, también hicieron lo propio con un cuadro horroroso e insípido de unos floripondios que realmente siempre había detestado, por la sencilla razón de que había sido un presente de su suegra.
En este tortuoso trayecto, una imagen, como un flash, deslumbró su cerebro. Sí, al fin lo logró, en sus archivos capitales había conseguido encontrarlo. La primera vez. Una noche de verano, justo una semana después de casarse se hallaban prestos a ver una película que daban por la tele, una de sus películas favoritas, "Lo que el viento se llevó". Dada su enorme duración, preparaba una cantidad ingente de palomitas, esperando, casi rezando, que le salieran bien, pues era la primera vez que las hacía. Recordaba las mofas de su madre cuando le decía: "¡Con lo poco que te gusta cocinar, vas a tener a tu marido a pan y agua!". Su cabeza se hallaba preñada de estas sandeces cuando la loca danza de las palomitas en la olla y la música de los títulos de crédito, hicieron su aparición al unísono. Ángel gritaba: "¡Ya empieza!", ella casi corrió al salón dejando que el maíz revoloteara en su baile epiléptico.
La melodía de este film la embriagaba, la dejaba extasiada, todo el vello de su cuerpo se ponía de punta.
Y mientras las notas de este film taladraban dulcemente su tabique auditivo, notó un olor a quemado. Las letras de la palabra "palomitas", se anudaron de forma súbita en su cabeza, incluso la llegó a balbucir en sus labios. Al llegar a la cocina y ver la humareda negra, pensó: "Nos quedamos sin aperitivo". La olla estaba para tirarla, todo el fondo se encontraba lleno de una negrura que sería imposible blanquear ni con el detergente más fuerte.
Casi cómicamente se dio la vuelta para enseñarle a Ángel su "hazaña", pero éste estaba apoyado en el quicio de la puerta mirándola de forma inquisitorial.
- Ya ves - dijo ella sonriendo - nos quedamos sin palomitas, si quieres hago má...
No le dio tiempo a terminar la frase, una bofetada cruzó su cara de manera fugaz y extremadamente dolorosa.
- La olla era un regalo de mi madre, ¿o no te acuerdas? No tiene ni puta gracia Clara, y encima ahora tendremos que ver la peli a palo seco, como no es larga...
Y silenciosamente, casi sigilosamente, se despegó del quicio, que parecía haber pasado a formar parte ya de su cuerpo, y, reptando, se volvió al salón desplomándose en el sofá son furia, y pulsando el botón del volumen descargaba su ira sobre el mando a distancia del carísimo televisor.
Cuarenta mil chispas de todos los colores saltaron alrededor de Clara y como puñales evanescentes, dagas dañinas, se fueron clavando en la mejilla de ella. No supo que pensar, es más, no lo hizo, no pensó nada.
Todavía recuerda como incluso se disculpó, y la sonrisa malévola que se trazó en el rostro de su marido, un rictus que la sentenció a cadena perpetua, a muerte. Aquella noche Ángel marcó su territorio, aquella noche comenzó su reinado de terror.
¡Ah! ¡Cómo le escocían los labios agrietados! Sin embargo le escocía aún más su reacción pretérita de aquella noche. Si ella hubiese contraatacado y le hubiese dejado las cosas claras... Ahora ya importaba, y si lo hacía, no tenía remedio. Todo su cuerpo palpitaba como el intermitente de un coche tras el vituperable abrazo de su querido marido. Y no era irónico, era su querido marido.
* * *
La mañana era fría como su mirada. Sus gélidos ojos desorbitados, miraban, pero no veían. Ángel recorría sin rumbo las congestionadas calles de la ciudad. Sus escleróticos andares, hacían juego con el estado de su mente en ese momento.
Un "¡qué se ha creído!", y un "se lo merece", pululaban por su garganta, queriendo salir fuera de su boca, no obstante quedándose enredados en sus dientes que castañeteaban por el frío. El vaho humeante que salía de sus fauces entretejía una serie de recuerdos centelleantes, acrecentando aún más su irascible estado de ánimo.
El recuerdo afloraba entre tanta inmundicia interior. Se veía a sí mismo escondido bajo la cama temblando, sintiendo el curso de sus lágrimas que corrían mejillas abajo hasta desembocar en el borde de su mentón, mientras observaba por la rendija que dejaba al descubierto la puerta como a fuego. Si Satanás existía, sin duda debía tener ese rostro; lo curioso era que no mostraba expresión alguna, ni rabia, ni odio, simplemente no había nada, estaba vacío, como un lienzo en blanco y eso es lo que lo hacía tan terrible. La debilidad devoraba a su madre... Quizá por eso la odiaba. Sí, la odiaba, porque se lo merecía, porque era por su bien. Ella no replicaba cuando su marido lo golpeaba hasta sangrar, o hasta llenarla de moratones. Y su mutismo la hacía cómplice de su culpa. Tenía que ser culpable, pues aceptaba su castigo con una docilidad inaudita. Tenía que ser en beneficio de su propia persona, aunque luego orinara sangre durante dos semanas, o estuviera dos días sin poder abrir los ojos por el derrame tan protuberante. Su mente infantil trataba de elucubrar este supuesto misterio, llegando a sus propias conclusiones. Su padre, un pescadero frustrado del tres al cuarto, provenía de una familia de triunfadores, empezando por la cabeza de familia que trabajaba como médico, su hermano como farmacéutico y su hermana como profesora de lengua y literatura en un instituto de la ciudad. Él no era nada, y esa nada se instaló en sí mismo como un tumor que le afectaba a su alma, que rebotaba en sus entrañas y que lo estaba matando poco a poco.
Y ese papel de perdedor fue la única herencia que recibió de su progenitor.
Caras. Las caras lo asediaban. Las mismas caras todos los días. Unas más alegres, otras más tristes. Rostros que podría extrapolar sin ninguna dificultad de su mente a un papel y cuya visión le suponía tener una estaca pesada que se le clavaba cada vez más en su pecho compungido, tras el metacrilato de su taquilla del metro...
* * *
Acaricia sus cuerdas lentamente, con parsimonia, como si se tratara de algo fragilísimo... Su violonchelo, el fetiche de su consuelo, su arcángel defensor ante la estocada execrable de su marido en su virtud femenina., su único amparo, su pañuelo de lágrimas. Es como si la reservara de mostrarle la cara más oscura de lo oscuro, el lado más inverso de lo inverso. Una porción de futuro truncada por él. Toda su vida estaba ahora en un trastero, infecta de telarañas, cubierta por el polvo fruto de la acritud de su alma apolillada, nido de la rutina pagana, enemiga electa de su voluntad hipnotizada por el amor, o las malas artes de Ángel.
Y he ahí en combustión su hastío, su flamígero odio hacia su amado compañero, abrazada al violonchelo que fue la fuente de sus ilusiones y ahora es el quemador de su amargura, aunque yace inánime, marchito, poluto, como ella misma.
* * *
Las bisagras chillonas de la puerta principal le anuncian su regreso. Una figura a contraluz se difumina en la entrada... El temblor trepa por su médula espinal.
Pudo observar una mirada sanguinaria, unos ojos sanguinolentos. No medió palabra, sólo un silencio blindado que gritaba si instaló furtivamente entrambos.
Y en ese momento lo vio claro, supo que aquí todo se acabó, esa mañana su cónyuge ladrón vino a robarle lo único que aún le había permitido conservar: el aire que se filtraba por sus pulmones para alimentar su podrida vida, pues le había hurtado su independencia, su dignidad, su personalidad...
Él dio un paso hacia ella, y, casi milagrosamente Clara se percató de una cosa: su anterior pensamiento fue erróneo, ese paso de su marido pareció activar un mecanismo dentro de su persona, todavía le quedaba algo en sus adentros que no había perecido, algo que ella misma creyó marchito, sin embargo se arrebolaba en su interior, y ese algo era su orgullo, su orgullo femenino, su integridad como mujer, que maravillosamente pareció resucitar en ese instante oscuro... Y decidió hacerse un regalo: la liberación.
En esta mañana gris y torpe ella se percató de la proximidad de su muerte, mas su orgullo le imperó que no le permitiera esa ventaja a su marido, que llegados a este punto, y que por una vez en casi su extinguida existencia fuera valiente... y decidió concederse ese privilegio a sí misma. Ya no había vuelta atrás, y al ver como la sangre manaba de los puños apretados de Ángel de pura rabia, un pistoletazo sonó en su cabeza, la señal de salida. Y sin más se dio la vuelta, sonrió, sacó fuerzas de flaqueza, corrió hacia el salón y atravesó el cristal de uno de los grandes ventanales, rompiendo la cáscara de su condena, y sintió que se inundaba de pureza, y el viento la recargó de su libertad ausente y le insufló vida para alcanzar su muerte, y la libró de esa gran lacra que la apesadumbraba... El viento... como el que le gustaba oír mientras se colaba, fisgón por las rendijas de la chimenea de la cocina de la abuela, cuando era niña, ululando igual que un fantasma arrastrando sus cadenas; cadenas, las suyas que se desintegraban al compás de su caída... y cerró los ojos, y una inusitada felicidad extrajo una lágrima de ellos, la última que vertería, y que se fue a mezclar con el rocío de los árboles que circundaban su casa... y yació entre flores, que por un momento se alimentaban con la sangre fluyente de casi todas las partes de su cabeza, un rojo que se camuflaba entre la variedad cromática del jardín de la entrada a su domicilio, tantas veces cuidado y mimado por ella.
* * *
Y desde lo alto el omnipotente Ángel contempló su obra, un atisbo de deidad en forma de escalofrío le recorrió su encolerizado cuerpo, sin embargo de pronto despertó a la realidad al caer sobre él los primeros copos de una nevada incipiente que se comenzó a fraguar en ese preciso instante... Y el remordimiento le mordió.
Y a las 9:45, la policía encontraba una heroína muerta en el jardín, y un Judas de plata cristalizado, recortado sobre la fachada, aterido por el frío y la nieve, colgado del cable del brasero eléctrico y que danzaba al son del asolador viento del mes de enero, un viento terrible y libertador.
Aqui os dejo el comentario de Iñaki Gabilondo, un comentario reflexivo que no hace más que hacer constatar que uno de los principals responsables de todo esto que ocurre en nuestros estudiantes, en nuestra juventud de ahora, es parte de la lucha por la equivocada libertad de los que hoy somos padres y utilizamos esa equivocada libertad, mejor llamada libertinaje para expresar lo bien que define Iñaki esta situación.
Ayer pude disfrutar de un gran concierto de Depeche Mode en Valencia, además cerquita de mi casa. Anteriormente los vi en el Palau Sant Jordi de Barcelona, pero este concierto en Valencia fue la leche.
Quiero desde aquí plasmar un comentario que ha realizado el Sr. Pla trabajador o colaborador del diario Las Provincias, y algunas contestaciones respecto al tema del concierto, creo que vale la pena leerlo. Aqui os lo dejo.: y los como no los videos de esta maravillosa noche
La banda británica actúa en la Feria ante miles de 'depecheros' que deben esperar a la media hora final del concierto para revivir sus clásicos de los 80
ALEJANDRO PLÀ | Valencia
Aún a riesgo de que el sector más espectral de Depeche Mode no comparta estas líneas, la banda británica podía haber tocado toda la primera hora del concierto de anoche en la sala Iturbi del Palau de la Música. Temas crepusculares, de los de gustarse el vocalista en una etapa de viaje astral, y aplaudir los incondicionales, más por el mono de un cuarto de siglo sin verlo tocar en Valencia que por un repertorio más pensado para una ciudad minera del norte de Inglaterra que para la capital del Turia, auténtica cuna del tecno bailable. Le costó. Vaya si le costó. Pasaron 15 canciones y 80 minutos de concierto hasta que lanzó su primer misil. Fue «I feel you». Después vino «Enjoy the silence» y como colofón una genial versión de nada menos que diez minutos de «Personal Jesus». Hasta ese momento todavía había gente en las barras. Demasiada a esas alturas del concierto. Demasiadas salidas al exterior para llamar por el móvil. Demasiadas charlas en grupo. Para mí, que alguien le dio un aviso de urgencia al vocalista. Luego, el concierto cobraría algo de brío. El arranque había sido demasiado siniestro para los valencianos, público educado al calor del tecno más bailable. Bajo la enorme nave de hormigón que es el pabellón 5 de Feria Valencia sonaría algún que otro clásico hasta el final del concierto. No existe nadie en toda Valencia con más de 25 años y menos de 45 incapaz de identificar los primeros acordes de guitarra de «Personal Jesus», una de las canciones más populares de Depeche Mode. Y eso, en una sociedad musicalmente (y otros 'entes') tan fragmentada tiene mucho, pero que mucho mérito. Aunque el pabellón 5 de Feria Valencia no alcanzó el lleno, faltó muy poco. Para explicar el éxito del concierto de anoche de Depeche Mode se debe pensar en esta tripleta: el grupo, su música y su gente. Dave Gaham, cantante de la banda británica, ha sabido envejecer bien. Al menos, de lejos. Sobre el escenario continúa esa estética tecno-siniestra. Bastaba revivir unos 'credos' que en Valencia han sido memorizados como un 'padre nuestro' (verbigracia las primeras notas del teclado del «I just can't get enough»), para que cualquier valenciano con ganas de viajar en el tiempo cerrara los ojos y regresara a finales de los ochenta. Los viajes en el tiempo sólo lo consiguen ciertas bandas en ciertos puntos del planeta. Anoche se produjo el milagro. Tecno y Valencia. No hacía falta ser Marty McFly ni pisar a fondo el pedal del acelerador de un Delorean al grito de «¡¡Fluceando!!». Por eso a miles de fans nacidos en las décadas de los 60' y los 70', los mismos que celebran ahora el 40 aniversario de 'Barrio Sésamo' no les dolió tanto pagar la robusta entrada de este concierto. Y no les sangró porque redisfrutar en vivo a Depeche Mode en Valencia retrotrajo a miles de fans a su mejor época. A la adolescencia, a la juventud y a la despreocupación universitaria. El sueño duraría apenas dos horas, pero pegarle una patada de 25 años al dios Cronos en mitad de la jeta lo valía. Vaya si lo gozó el público. Espiral ya no existe. Ni Arena, ni Límite Local ni Don Julio. Tampoco ACTV y toda una legión de poderosas discotecas valencianas a las que toda España envidiaba por sus DJs en los 80'. Por supuesto que lo de Pachá, donde tocó la última vez Depeche Mode en Valencia (en 1984), ya es sólo un recuerdo. Lo de Barraca, Puzzle y los vaivenes de Chocolate ahora ya es otra historia. Pero anoche el pabellón 5 de la Feria se tornó por dos horas en todas las salas que yacen bajo tierra y reinventó las que aún se mantienen en pie pero con un 'peinado' muy distinto al de los 80'. Para la cita de anoche en la Feria de Muestras, el grupo responsable de éxitos como «Personal Jesus», «A question of time» o «Walking on my shoes» escogió como teloneros a Soulsavers, una de las bandas más interesantes del panorama alternativo británico con su mezcla de rock, gospel, electrónica y 'country' que acaba de editar su tercer disco, titulado 'Broken'. En esta nueva gira, Depeche Mode presenta el disco 'Sounds of the Universe' (2009). La banda de Gahan, Martin Gore y Andrew Fletcher rescata de nuevo sus grandes éxitos para intercalarlos con piezas nuevas como «Wrong», «Peace», «In chains» o «Perfect» en un espectáculo que desde mayo ha visitado ya numerosos países europeos y americanos.
Esto es lo que publicaba el Sr. Pla. Ahora os dejo 3 contestaciones. que me gustaria dejar a proposito de el comentario del Sr, Pla
Rafa Rodrigo
Bueno yo si soy seguidor de DM desde sus inicios, no un fanático pero si alguien que tiene todos sus albunes, todos sus maxis y hasta cosas muy extrañas compradas al rededor del mundo, ahora bien, como tu dices mucha gente no estará de acuerdo con esta crónica y como ves esta es la tercera y sabes que tenemos razón. No hace falta provocar al personal, tan solo ser consecuente con lo que se vivió ayer en Valencia. Que fue un gran espectáculo, y eso que precisamente ellos para dar un espectáculo no son lo mejor (me refiero a su puesta en escena) y ayer fue para quitarse el sombrero, yo los he visto en otros conciertos más sobrios pero me quedará siempre en el recuerdo el CONCIERTAZO de ayer. No hace falta recordar ni revivir los 80, para nada, ellos tiene un trabajo nuevo, posiblemente difícil de digerir para los que solo son amantes del Tecno y no de la música en todo su esplendor, tan solo hace falta escuchar a Depeche Mode, aplaudir lo que nos gusta (creo que fueron todos los temas, todos) y por supuesto cuando nos dan el regalo del recuerdo, si hay que bailar, o saltar se hace se disfruta. Depeche Mode es más que una banda tecno, ya se encargaron hace tiempo de poner un batería que se lo curra al máximo, para darle ese toque de Rock, Depeche Mode es presente, es pasado y será siempre historia del Tecno, pero ojo también lo es de la música actual, por eso los que somos seguidores de DM sabemos valorar tanto sus nuevos temas como agradecer las nuevas versiones que nos dan encima de un escenario de sus no viejas, porque nunca lo serán, sino sus más populares canciones que son perfectamente actuales aun a través de los años, yo creo que no has realizado una crónica buena, pero respeto tu opinión, ahora recuerda que no todos vemos ni escuchamos las cosas del mismo modo y el concierto de ayer fue uno de los mejores hasta la fecha de los que he vivido, por supuesto llegaron a la Gloria con el PERSONAL JESUS canción preferida por mi, y tas los problemas del inicio en el tema nos lo regalaron dos veces, ellos saben perfectamente que Valencia aun estando olvidada en algunas ocasiones, no se si por ellos o por los promotores que les da miedo montar conciertos en esta ciudad, es uno de los REINOS de DM, por y para siempre, ayer nos juntamos gente de 46 años, de más y hasta de menos. Así que lo siento pero no comparto tu opinión.
Otro comentario importante
Cronista que asistio al concierto
Los últimos amantes se ganaron su condición cuando ni siquiera ellos mismos fueron capaces de repetir hazaña. Depeche Mode amaron, en pasado. Aunque el poso, concentrado, sirve para seguir generando expectación. Sobra con que el músculo de antaño se intuya apenas en los acordes de 'In Chains', 'Wrong' y 'Hole to feed', triplete de su reciente 'Sounds of the universe' con el que abrieron este jueves su concierto en Valencia, para que el público coree manos en alto. La gloria creativa pasó, sí, pero ningún otro grupo es capaz de repetir la fórmula; cualquier cosa medianamente parecida ya lo hicieron ellos antes y mejor. Con el chaleco negro y los tatuajes, Dave Gahan, el hombre intoxicado, se acercó al público, cantó bien (a veces como un crooner, en 'Precious'; otras, con los himnos, a lo 'Curt Smith'), y se mostró aparentemente sano. El resto, muy profesionales. "Si no hubiese rutina no habría un buen concierto", reconoció Andy Fletcher a EL MUNDO. Como los U2 pero en synth-pop; sonido impecable, repertorio medido. El 'tour del universo' nombre precioso, como su última portada se apoyó en una enorme pantalla con proyecciones de Anton Corbijn. Emitió el propio concierto pero deformado, en una suerte de performance de arte instantáneo muy efectiva. Como el setlist. Sonó 'Enjoy the silence', 'Personal Jesus', 'Never let me down again'. Seguros de vida. El público, numeroso (rozando los 13.000, aunque no hubo lleno), agitó sus camisetas negras de forma especialmente efusiva con la guitarra sucia de 'I feel you'; y entró en éxtasis con la mesiánica 'Home', con Martin Gore sólo al piano. Hay sensaciones que sólo sobreviven si se comparten. En algo más de dos horas y 20 canciones, todos contentos. Tan contentos, que probablemente acabaron juntos de fiesta, porque inmediatamente después del concierto el grupo pidió una furgoneta (Mercedes) con la intención de recorrer la ciudad y conocer cómo es su noche. Probar el agua de Valencia, quizás. Habrá que preguntar este viernes en los bares. Una de las acepciones que la leyenda le atribuye al origen de Depeche Mode, el nombre, habla de una revista francesa de moda. 'Noticias de moda' sería una buena traducción, parece. Y ejemplo y alegoría de todo lo suyo. La moda también habla en pasado: desaparece para volver una y otra vez aunque sea para enseñarnos lo mismo. Si un día mereció la pena, es porque era algo bueno. Que los Depeche vuelvan cuando quieran. Son los últimos, hay que protegerlos. APRENDE UN POQUITO. QUE PARECE QUE NO FUERAS Y TE LO HAYAN CONTAO
Rafa Rodrigo
Quisiera hacer un comentario desde el corazón al CRONISTA QUE ASISTIO AL CONCIERTO Estoy muy de acuerdo con tu critica pero me gustaría puntualizar unas cosas sin animo de ofender a nadie Dios me libre, tan solo como espectador, como amante de la música en general. Puesto que críticos podemos ser todos desde el momento que hacemos algún comentario. No me gustan mucho las metáforas que usan los críticos, a veces son palabras huecas que quedan muy bien escritas, pero que si las desengranamos no dicen nada, absolutamente nada, por ejemplo.: Los últimos amantes se ganaron su condición cuando ni siquiera ellos mismos fueron capaces de repetir hazaña. Depeche Mode amaron, en pasado. Aunque el poso, concentrado, sirve para seguir generando expectación. Depeche Mode, amaron y aman su trabajo y la recompensa de ello es un público fiel, a sus trabajos, a sus conciertos, un publico que no vive en el pasado, sino que atiende como luego tu muy bien dices a sus nuevas canciones coreándolas desde el inicio del mismo concierto. Yo no creo que exista un poso de Depeche Mode, sino mas bien todo lo contrario, ellos son como un gran perfume donde su esencia es la misma aunque modifiquen el envase, luego dependerá de que persona utilice ese perfume así saldrá el resultado (joer para no gustarme las metáforas me ha salido a mi una, leche) Luego comentas algo en lo que si que no estoy en nada de acuerdo La gloria creativa pasó Yo no lo creo, cada trabajo es distinto, nuevas metas que alcanzar unas veces superadas otras no tanto, pero el espíritu creador yo creo que todo artista lo tiene sino deja de serlo. Esta claro que siempre hay trabajos que nos gustan mas que otros, y siempre dependerá de cada uno (por ejemplo para mi su mayor obra maestra es Violator) Hay sensaciones que sólo sobreviven si se comparten, esto que dices si que es cierto, bueno muchas cosas más lo son pero desde luego ellos sobreviven porque comparten con su publico sensaciones, grandes sensaciones. Y por ultimo, de rodillas me pongo ante ti por lo que dices La moda también habla en pasado: desaparece para volver una y otra vez aunque sea para enseñarnos lo mismo. Si un día mereció la pena, es porque era algo bueno. Que los Depeche vuelvan cuando quieran. Son los últimos, hay que protegerlos. En eso estamos todos los que nos gusta Depeche Mode, en protegerlos, en quererlos, en admirarlos, en compartirlos, en vibrar, y hasta si hace falta bailar al son de un maravilloso Personal Jesús aunque se repitiera por problemas técnicos, bendita la hora de poder disfrutar mucho más de esta canción y de este concierto. No dices tu nombre, pero señores directores del periódico contrátenlo y el pobre Plá, déjenlo para otros menesteres.
Buenas tardes a todos, posiblemente nunca me hubiera definido o decantado hacer una opinión personal contra el aborto, son tantos los motivos por los que una mujer, puede tomar la decisión de abortar, que no soy quien (aun siendo defensor de la vida) para decir si esta bién o si esta mal, insito el abanico de casos y posibilidades es tan amplio que no puedo decir ni mu.Ahora si, ante esta ley que se intenta aprobar, y teniendo como tengo dos hijas muy pequeñas aun, veo en los padres y siento cierta inquietud en la que comparto al 100%, la adolescencia para mi es la pero época de la vida de una persona, bastante complicada es para ellos, como para los que viven con ellos, padres o tutores, para que luego el gobierno, sea del color que sea, les vaya poniendo las cosas más difíciles, aunque pueda parecer lo contrario.Por ello os quiero dejar aquí un correo que he recibido y que es digno de leer, luego cada cual que actúe en consecuencia. GRACIAS POR PERDER EL TIEMPO LEYENDOLO.
Mariló Montero es periodista, esposa (de Carlos Herrera, también periodista) y madre (de una adolescente). Es por esta última faceta por lo que máscapacitada la veo para decir lo que ha escrito en este magnífico artículo: No se lo digas a mamá DIARIO DE SEVILLA 21/03/09Mariló Montero Me gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis años puede abortar sin consultar con sus padres. Me gustaría saber de qué son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha diagnosticado ante un aborto. El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen losPsicólogos de la Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado.Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse. Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parchesen la vida.Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la familia. Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia. ¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia. Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevará a cabocuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será tratada. Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto? Una cuestión más: ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre. Si estás en contra de la ley que prepara el actual gobierno, difundeeste artículo.. En caso contrario, disculpa. Gracias a Mariló Montero por este articulo y por su manera tan genial de expresarse. Fuente.:
No se donde se ha ido mi sirena del mar. La estoy buscando porque me falta su mirada mojada, sus palabras llenas de burbujas, su atención, estoy preocupado que no vuelva a asomarse a mi orilla, cuando nadie nos ve, cuando nadie pasa por mi playa,
Si se te ocurre asomarte a mi oirlla, dima algo, tal vez susurrame donde encontarte, porque no me gusta perder amigos por el camino, todo lo contrario me gusta saber que estan, que estoy, que estamos.
Mi sirena por favor vuelve a mi orilla, todos los días pasearé por mi playa por si apareces, no quiero tirar la toalla.
No se, ni siquiera he leído las criticas de una de las películas más esperadas en todo el mundo (bueno yo no la llamaría película) sencillamente hoy día del espectador, me he metido en una sala, y me he puesto relajadamente a verla.
En la sala no había mucha gente, esa es la verdad, también hay que decir que era la sesión de las 6.15 horas de la tarde.
Se hizo el silencio y empezó en ensayo un espectacular ensayo visto en una pantalla gigante, y un sonido nada despreciable, evidentemente como era de esperar el "Documental" esta subtitulado, algo que no molesta demasiado, por que se canta más que se habla. Sinceramente no se lo que se espera de este "Documental" al margen de la expectación, yo he cerrado en algún momento los ojos para vibrar de un ensayo casi en privado para los Fans de Michael Jackson ( yo no lo soy, aunque evidentemente me gusta su trabajo pero Fan, Fan no lo soy) ha sido algo mágico, era como estar en el propio escenario, con los músicos, los bailarines, el director Ortega, los técnicos un espectáculo al que nadie, absolutamente nadie nos tiene acostumbrados, también es cierto que parece ser que estas imágenes eran y/o son de la colección privada de Michael.
En este "Documental", que posiblemente se hayan seleccionado los mejores momentos, yo tan solo he notado una exagerada delgadez de Michael, pero tampoco lo he seguido personalmente para poder hacer si quiera un simple juicio de valor. Pero si he encontrado a un Michael correctísimo con todo el personal al que él dice que son una familia, el control exageradamente minucioso sobre todas las cosas que envuelven a lo que iba a ser su ultimo Show, detalles desde correcciones a los coros, a los bailarines, hacer que salte una idea en un momento inesperado que hace que todo el equipo enloquezca con ello. En fin este "Documental" es una verdadera joya para los Fans de Michael Jackson y para los no fans también, es un legado que nos han dejado, una manera especial de disfrutar nuevamente de Michael, no me voy a meter en el negocio, ni en las opiniones que puedan verter tanto los Fans como los no fans, para mi desde luego, la experiencia de esta tarde ha sido muy gratificante, no se mi hizo nada pesada. Los que estábamos en la sala en algún momento aplaudieron por las buenas formas, los grandes comentarios (repetía muy a menudo "que Dios te bendiga" "que Dios os bendiga" he disfrutado, mucho la verdad. Hasta he llegado a participar en el Mosaico poster que desde su Pág. Web, se fue creando para engrandecerla aun más. (http://www.thisisit-fans.com/index.php?language=es)
Y es que no le queda corto el nombre del Rey de Pop, desde luego lo que si que estoy convencido es que el mundo entero se ha perdido un gran SHOW el que estaba preparando THIS IS IT, y eso al margen de la trágica perdida del artista, de todos los culebrones que ha habido, y habrá, el mundo entero y sobre todo sus Fans y los que ya tenían la entrada para estos ultimísimo conciertos, Ahora tan solo queda el recuerdo, la memoria, el respeto. Su música, sus grabaciones, sus videos y ahora THIS IS IT, el "Documental" la Película.
De verdad que no os la tendríais que perder. Seguro que disfrutáis tanto como yo, como los que ya la hemos visto, solo estará por dos semanas en las salas.
Hoy me dio por esto... Acabo de ver la película (nuevamente después de hace algunos años) de Farinelli, me he quedado solo en casa y he aprovechado esta tarde para ver ese tipo de cine que me gusta y que normalmente no puedo ver, porque a mis chicas no les gusta, y porque mejor verlo solo en el silencio de esta tarde que ya ha empezado a anochecer, (esta madrugada cambiaron la hora)
La película un recreamiento maravilloso de la época, un vestuario impecable, una BSO que hace las delicias de los amantes de la Opera y de este genero, aunque para mi la interpretación de Stefano Dionisi, precisamente cuando interpreta no es lo mejor, es más diría que es lo peor, es un mal play back de las arias tan difíciles de interpretar. Ahora eso si el resto de la película es Magistral, yo os la recomiendo, más su banda sonora original. Es para perder el sentido, sentarse en el sofá de casa, dejarse llevar por esa maravillosa voz que proporcionan los castrati y disfrutar.
Luego me he entretenido buscando cosas por Internet y encontré esto tan curioso a la vez que maravilloso, él se llama Arno Raunig, nacido en Klagenfurt (Austria) fue uno de los famosos "Niños cantores de Viena" y, poco a poco, se fue haciendo paso en el camino de la ópera como sopranista. Sí, porque Arno Raunig es sopranista, con esa voz aterciopelada casi de castrati, sin serlo, deja boquiabierto a cualquiera de los oyentes.